Cuando Eva me llamo y me dijo que se casaba, me dio una gran alegría, somos amigas desde la infancia y me encantó que confiase en mí para un momento tan especial de su vida.
El sitio elegido, una finca en el Parque Natural de Cabo de Gata, es un sueño. Desde las primeras reuniones tuvimos claro lo que queríamos hacer, el estilo de boda, elegante, natural y blanca.
El exquisito catering con Jose al frente y la música de cada momento con grupos y DJ, fueron una maravilla.
Mucho trabajo y muchas horas sin dormir, pero creo que el resultado de tarjetas, iluminación, de los maravillosos centros, el photocall, con evocaciones marineras, y cada rincón….merecieron la pena.